Tag Archive: Expropiación de YPF


Varios diarios Argentinos e incluso la Presidente Cristina Kirchner en el acto de esta tarde de promulgación de la Ley de Expropiación de YPF se hicieron eco del articulo del Premio Nobel de Economía en el año 2008 Paul Krugman del 3 de Mayo en el The New York Times.
Violencia es Mentir  va mas allá y les trae a ustedes el articulo firmado por Matthew Yglesias sobre el estado de situación de la crisis en España y Grecia y la comparación del camino exitoso tomado por Argentina al cual hace referencia Krugman en su articulo.
Esperamos que este aporte les sirva para tener una propia mirada sobre lo que esta pasando en Argentina y el mundo.  

El Euro está matando el sur de Europa

Por 

Lo que España (y Portugal, y Grecia, etc) podrían aprender de forma predeterminada el éxito de la Argentina y la devaluación.

España se encuentra en una crisis económica completa. Su tasa de desempleo del 24,4 por ciento es más alta que la tasa de desempleo en los EE.UU. durante la peor parte de la Gran Depresión. Y no hay trato española Nueva vuelta de la esquina esperando para cambiar las cosas. El prolongado período de desempleo masivo se va a degradar la capacidad de los trabajadores y evitar que los jóvenes adquieren habilidades. Los españoles más capaces y audaces que emigrar al extranjero, y las empresas españolas (racional) no invierten en la mejora de la productividad de sus trabajadores. Este sombrío panorama hará que los inversores más reacios a euros de préstamo para el gobierno español, lo que forzará a más rondas de aumentos de impuestos y los recortes presupuestarios, lo que más le aplastan la economía española. Un país que estaba en auge hace unos años ahora parece condenada al fracaso.

Pero tal vez hay una salida, una sugerida por la experiencia reciente de Argentina, una nación que está actualmente disfrutando de pleno empleo .

España y Argentina se enfrentaban a problemas similares en esencia. Ambas surgieron de la dictadura con la reputación de clima agradable, buena comida, gente divertida, mala gestión macroeconómica y la baja productividad. Y después de un poco tambaleante, ambos dieron con una solución similar: externalización de la gestión macroeconómica.

La estrategia de Argentina era un tipo de cambio fijo , un firme compromiso consagrado en la ley que los pesos argentinos siempre sería intercambiable a una tasa fija con dólares americanos. La estrategia de España era unirse al euro, técnicamente un proyecto conjunto de todos los países miembros, pero entiende universalmente como una forma para países como España e Italia y Portugal para inscribirse para el alemán-el estilo de gestión macroeconómica. Para subrayar el punto, el Banco Central Europeo se encuentra en Frankfurt, sede del Bundesbank alemán, en lugar de en la capital de la Unión Europea de Bruselas.

En ambos países ha funcionado. Nada sobre el tipo de cambio fijo en Argentina o en la unión monetaria en España cambió la estructura básica de la economía medianamente bien del país. Sus bases industriales todavía eran de segunda categoría, sus sectores de servicios ineficientes. Sin embargo, la estabilidad monetaria básica más un buen clima y una cultura europea accesible puede ir una manera larga. Las uniones monetarias provocó auges de la inversión, el capital extranjero se vierte en el, al fomento del empleo y los salarios. ¡Tres hurras por la estabilidad.

Pero cuando la economía mundial con un obstáculo en el año 2001, surgieron problemas para la Argentina. No relacionadas riesgos ocultos fueron revelados en el resto del paisaje de inversión global y en todas partes la gente se puso nerviosa. El capital extranjero comenzaron a abandonar la Argentina, la reducción de la inversión, el empleo y los ingresos. Esto a su vez reducido drásticamente los ingresos del gobierno argentino de impuestos y condujo a las convocatorias de consolidación presupuestaria fuerte.Subas de los impuestos y recortes de gastos, sin embargo, debilitó aún más la demanda interna de Argentina y ha exacerbado la crisis social. En diciembre de 2001, las cosas llegaron a un punto. El FMI se negó a liberar previamente acordados fondos de rescate, argumentando que la Argentina se welshing sus compromisos fiscales. Los manifestantes y los alborotadores lanzaron a las calles. El partido del presidente Fernando de la Rúa recibió una paliza en las urnas. Argentina dejó de pagar su deuda externa, se rompió el vínculo rígido entre el peso y el dólar, y se volvió a aplicar una política monetaria independiente.

Flash-forward de 10 años, y se puede ver un montón de lecciones de precaución en la experiencia de default argentino. Separados de los mercados financieros internacionales, el gobierno no tenía más remedio que vivir dentro de sus posibilidades. Con el valor de la moneda se desplomó, los hogares de la Argentina no tuvo más remedio que alejarse de la importación de cosas que el gasto en bienes de producción local o servicios. Los extranjeros repente se encontró material argentino barato, por lo que las exportaciones y el turismo se dispararon. Así es como la austeridad se supone que funciona. Su sociedad consume menos, pero produce más.

Default y la devaluación eran apenas una de las partes. Se destruyó el sistema bancario del país y acabó con los ahorros de muchos argentinos. Pero lo hizo el trabajo. Argentina ha crecido rápidamente en los años siguientes y su tasa de desempleo ha disminuido de manera constante a un 6,7 por ciento, una tasa que envidiar a los Estados Unidos.

Eso no es una panacea. El abandono de la paridad con el dólar ha cimentado la reputación de Argentina como un mal lugar para invertir su dinero. Los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner han aplicado una serie de políticas energéticas dudosas , y emiten un fuerte aire de amiguismo dinástica. Para todos nuestros problemas, Estados Unidos es mucho más rica y goza de instituciones mucho mejor que la Argentina y no hay sustituto para las buenas instituciones.

Entonces, ¿cuál es la lección para España? Montándose sobre el dólar en última instancia, no la Argentina, debido a paridad fija con el dólar de repente no convertir a Argentina en los Estados Unidos. Del mismo modo, la adopción de políticas macroeconómicas realizadas en Frankfurt y Berlín no da fundamentos España de Alemania, que sólo sillas de montar en España con las políticas que se diseñan para Alemania. Una unión monetaria no es lo mismo que un tipo de cambio fijo, y desenrollar el euro causaría aún más a corto plazo el caos de la morosidad de la Argentina. Sin embargo, un país económicamente soberana al menos tiene la oportunidad de hacer las cosas bien, mientras que un país encadenado a las políticas macroeconómicas de otra nación es, básicamente, que dejan la esperanza de la caridad. Si los funcionarios en España y en otros lugares no están considerando la posibilidad de dejar la zona del euro, que deberían ser.

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Banderas históricas y sintonía fina


Por Mario Wainfeld

El proyecto de ley que se anunció ayer al mediodía, que ya entró al Congreso, establece la “Soberanía hidrocarburífera de la República Argentina” y define como de interés público, entre otros objetivos, el autoabastecimiento energético. O sea, va más allá de su aspecto más resonante y candente: la expropiación del 51 por ciento de las acciones de Repsol y la inmediata intervención de la empresa. Ciñéndose exclusivamente a ese primer paso, se trata de una de las medidas más ambiciosas y fundacionales de los gobiernos kirchneristas.

Por su rango, ambición y contenido simbólico se la puede emparentar con decisiones previas de los presidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner: la negociación de la deuda externa, el desendeudamiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la reestatización del sistema jubilatorio.

Todos esos precedentes fueron tomados al vaivén de las necesidades, criticados acerbamente desde el establishment económico, implicaron riesgos enormes. Hoy día son vigas de estructura de un proyecto que lleva casi nueve años, de impar sustentabilidad económica y gobernabilidad política. Le valieron al Frente para la Victoria (FpV) un record de vigencia de su legitimidad política. Las referencias dan cuenta de la congruencia de la movida aunque no garantizan su resultado, que dependerá de múltiples avatares, en especial del desempeño estatal en la nueva epopeya.

En términos de identidad político-ideológica, la decisión consolida el frente interno del kirchnerismo, se enarbola una clásica bandera nacional y popular. Sin ir más lejos, la CGT conducida por Hugo Moyano y la CTA de Hugo Yasky ya adhirieron con fervor.

En su discurso de casi una hora, la presidenta Cristina se permitió digresiones sobre la Cumbre de Cartagena de Indias, la interpretación de su encuentro con su par norteamericano Barack Obama y hasta el sideral precio de la yerba mate. Como es (su) regla, dedicó párrafos críticos a los medios dominantes y a un buen sector del empresariado local. Esas alusiones forman parte de la crónica picante de estas semanas. Posiblemente se olviden en meses o en años. Quién le dice, en semanas. La trascendencia histórica de la ley irá mucho más allá.

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Dentro de la ley: La norma encuadra perfectamente en la legalidad vigente. La Constitución Nacional, bastante liberal en lo económico, prescribe en los dos primeros párrafos del artículo 14: “La propiedad es inviolable y ningún habitante de la nación puede ser privado de ella sino en virtud de sentencia fundada en ley. La expropiación por causa de utilidad pública debe ser calificada por ley y previamente indemnizada”. El derecho de propiedad, pues, no es absoluto. La expropiación es uno de los modos, regulados, de limitarlo. El proyecto de ley determina el interés público, fija metas e incluye la indemnización. La norma aplicable es una ley de expropiación relativamente reciente.

El Senado debe ser la Cámara iniciadora porque hay comprometidos intereses de las provincias, representadas en paridad en ese cuerpo.

Las críticas a la acción emprendida pueden versar sobre múltiples aspectos, no por desprolijidades o vulneraciones legales, aunque se vocifere el sambenito de la “seguridad jurídica”.

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Nación y Provincias: El 51 por ciento que pasará a propiedad estatal argentina se repartirá entre el Estado nacional y las provincias petroleras. Las 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires serán parte del Consejo Federal de Hidrocarburos a formarse. Para que la mayoría nacional valga (en la empresa y en el organismo de gestión) deberá haber acuerdo entre Nación y provincias. Ese es el contexto estratégico en que funcionará el nuevo diagrama.

En el corto plazo, aunque nada diga la norma ni haya habido menciones en el discurso, deberá atenderse a las necesidades inminentes de las provincias petroleras, que atraviesan en promedio una desafiante coyuntura financiera. Es de cajón que no podrán (no aceptarán) quedar en condiciones inferiores a las que les aseguraba el statu quo previo. Ese aspecto, central en el corto plazo, formó parte de las conversaciones entre funcionarios de Nación (incluida a veces la misma Presidenta) y gobernadores. El nivel de consenso se medirá en el Senado y en las respuestas de los mandatarios provinciales.

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España en llamas: En un mundo interconectado, los acontecimientos se comparten en “tiempo real”. Las acciones de Repsol se desmoronaron en Wall Street y en la Bolsa de Buenos Aires. Son datos significativos, que conviene matizar. Mucho de timba y de reflejos especulativos hay en esos vaivenes.

Más determinante fue la reacción en España, que aunó al oficialista Partido Popular, al opositor Partido Socialista Español, a la Corona y a los medios locales. Los dos candidatos que compitieron en elecciones generales recientes, el presidente Mariano Rajoy y su derrotado-goleado Alfredo Pérez Rubalcaba, unificaron sus voces y presencias.

La conmoción y la unidad son lógicas. Repsol es la máxima multinacional española. Los antagonismos ceden a principios comunes, tal como pasa en comunidades afiatadas, donde los cipayos no existen o son una rareza. En otros pagos, las proporciones son diferentes.

El proyecto buscó centrarse en las acciones de peninsulares preservando en general la propiedad de propietarios de otras nacionalidades. Pero hay intereses generales de la Unión Europea (UE) en jaque, en medio de una asfixiante crisis económica y financiera. España es uno de los eslabones débiles de una cadena que se muestra frágil, aspirará (y, todo lo indica, obtendrá) la solidaridad de los socios mayoritarios de la UE.

El precio de la expropiación, a fijarse por un Tribunal de Tasación en juicio, será un leit motiv de los próximos meses. En teoría, no está cerrada la hipótesis de un acuerdo, en la práctica suena imposible. O casi, siendo muy cautos.

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Los medios y el Duce: Los medios on line españoles hicieron tronar el escarmiento, en consonancia con sus ediciones impresas de las últimas semanas. Los titulares, los artículos y los comentarios de los lectores adjetivaron y sustantivaron de lo lindo sobre la Argentina, el peronismo y la Presidenta, no siempre en ese orden de prelación. Cabe reconocer que los lectores españoles insultan menos que sus homólogos argentinos cuando despotrican en los grandes medios. Aunque las comparaciones tienen un repertorio similar. Juan Domingo Perón fue comparado con Mussolini. Cristina Kirchner con Fidel Castro o Hugo Chávez.

La Presidenta evocó con elogios al ex presidente radical Hipólito Yrigoyen. Quizá por ir a la raíz histórica de su anuncio, acaso un cachito para interpelar a los dirigentes actuales de la Unión Cívica Radical. Los hispanos no se la tomaron con Yrigoyen, al menos hasta donde llegó la lectura de este cronista.

La lectura de los on line del diario argentino La Nación y el español El País mostraron un mismo error mientras comenzaba el discurso de Cristina Kirchner: anunciaron la expropiación del ciento por ciento de Repsol. La metida de pata pudo derivar de la alusión a un 51 por ciento nacional y un 49 provincial de la parte expropiada. El cronista, que es poco conspirativo y piensa que el error acecha a la tarea periodística, cree que pudo ser una coincidencia. Lectores más suspicaces (o sutiles) pueden imaginar afinidades ideológicas o cosas así.

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Miradas en Palacio: La Presidenta designó al ministro Julio De Vido como interventor transitorio en YPF, mediante Decreto de Necesidad y Urgencia. El hombre asumió en cuestión de horas. Es de manual impedir que una empresa con pésimas credenciales y tradición vaciadora quede con manos libres mientras se sustancia la expropiación.

Cristina Kirchner también mentó, encomiásticamente, al viceministro de Economía, Axel Kicillof, una figura ascendente que deberá laborar codo con codo junto a De Vido en esta gestión.

Guillermo Moreno fue otro funcionario aludido, parte en broma, parte para interpelar a las empresas que envasan y procesan yerba.

Las menciones serán objeto de análisis por los estudiosos de Palacio.

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Entrega, pergaminos y sintonía fina: A los que hablen de aventurerismo habrá que recordarles que Repsol es una empresa de un país no petrolero con cero experticia previa en la materia. Y que la participación estatal en las grandes petroleras es regla dominante en casi todo el mundo.

La entrega de YPF fue una de las mayores defecciones del peronismo en su etapa menemista. La misma fuerza, en su etapa kirchnerista, va por revertir el desaguisado. La discusión sobre el justicialismo siempre está en el tapete, hoy no es el día.

Destruir es más sencillo que reconstruir. Laburar para intereses minoritarios más fácil que consagrarse a los mayoritarios. La propuesta oficial conmueve los corazones de militantes y ciudadanos afines a su pensamiento. Pero las banderas correctas no bastan para sostener consensos sociales por largo tiempo. La dimensión gruesa está y es saludable. Las mayorías ciudadanas, sin usar esa jerga, se alinearán según funcione la sintonía fina. Esto es, la gestión estatal, los resultados, el equilibrio entre los importantes costos económicos inmediatos de la movida y los que exijan otros objetivos irrenunciables e impostergables del Gobierno.

El cambio de rumbo elegido es el mejor dentro de lo disponible. La enorme audacia, pura matriz K. Los frutos, como todo en esta vida, se irán viendo con el tiempo. Cuesta imaginar, hasta siendo muy fantasioso, que sean peores que los de Repsol, una empresa que nunca debió tener los privilegios y la patente de corso que usufructuó.

mwainfeld@pagina12.com.ar