Tag Archive: Cristina Kirchner


¿Cómo hacen estos tipos?

Hay una nueva raza de saqueadores de Supermercados que se movilizan en 4×4 y se alimentan con electrodomésticos . . .

Delsio Evar Gamboa

 

 

 

 

 

 

Opinión de Delsio Evar Gamboa

Los clásicos chin chin de Año Nuevo son una tentación para proponer un balance de lo que ha sido este auspicioso año. No es la pretensión de este modesto mirón del sainete humano pergeñar un anuario que  resultaría tedioso. Quien quiera, puede revisar el nutrido archivo de notas publicadas para revivir los momentos más significativos del año que ya entonó la polka del espiante. Además, los profesionales de los medios “independientes” han ofrecido sus maledicientes opiniones acorde a sus intereses, muy distintos por cierto a los de este comedido servidor que, como el Jacinto Chiclana de Borges, “capaz de no alzar la voz pero jugarse la vida” . . . Sin embargo, y a riesgo de caer en especulaciones de carácter subjetivo algo se puede intentar: hechos destacados, profecías autocumplidas, actos fallidos, impresiones y evocaciones sin dejar de lado los más recientes como cuentas de un imaginario rosario.

Amenazas de desestabilización inducidos por parte de expertos en saqueos Vip el 19 y 20 de diciembre, que de tan burdos recibieron su condigno repudio. Se detuvo a centenares de personas, pero en estos casos es inútil pegarle al chancho para que declare quién es el dueño. Es chancho y hace chanchadas, nos gusten o no. Los desmanes fueron organizados y ya se sabe por quiénes. El intento de generar una insurrección generalizada fracasó estrepitosamente. El Gobierno lo superó sin mayores sobresaltos y su consecuente fortalecimiento es la mejor prueba de parte.

La estrategia de “Fabriquemos un diciembre tipo 2001” no salió del todo bien; no hubo revuelta general, no se consiguió la cantidad de muertos esperados, ni masas que avanzaran triunfantes hacia la Casa Rosada dispuestas a expulsar a la odiada dictadora. Sí hubo saqueos, personajes ligados a la oposición y unidos a la maniobra golpista y un posicionamiento general de la prensa no monopólica contraria a la violencia organizada. Poca ganancia y mucha pérdida para los intereses de MoMoMi Inc. -Moyano-Momo-Micelli & co.-, la flamante empresita destituyente en cuyo accionar centra sus esperanzas la derecha ultraneoliberal de la Argentina y su socios mediáticos, Clarín, La Nación y demás secuaces.
No pegan una pero sonríen, satisfechos de, al menos, haber demostrado a sus pares cómo hacer para introducir la violencia en un país que no la necesita. Consuelo de giles. Con estas maniobras cualquier día caen en cana y ahí los quiero ver. Lo están buscando, lo están mereciendo y lo van a encontrar.
No hay calificativos componedores para aplicarles. La memoria popular les guarda un lugar en la letrina de los traidores. Son residuos excrementicios que prefieren unirse a los intereses de la peor oligarquía antes de reconocer las prerrogativas de un modelo que los supera.

Si los saqueos son la consecuencia de la miseria, o de la pobreza reinante como arguyen, uno se pregunta porque no existen, o no los hubo en las provincias más pobres, por ejemplo Jujuy, Salta, Formosa, Santiago Del Estero, Catamarca, La Rioja.
Resulta también paradójico que los hubiera en la Pcia. de Bs. As. donde el gobernador Scioli, según encuestas, tiene un alto grado de aceptación popular, o en Santa Fe donde según los medios dominantes hay una especie de gobierno ejemplar.
Entonces, si los saqueos no tienen que ver con la cuestión social, tampoco con la gestión gubernamental, vale preguntarse porque se producen. Responden a cuestiones políticas, y se trata de intentos desestabilizadores que tuvieron un claro desencadenamiento que tiene que ver con la ley de medios. El grupo monopólico no puede seguir gambeteando su incumplimiento, está contra las cuerdas, casi grogui y en consecuencia al verse acorralado está tirando las últimas trompadas al aire y antes del knock out apela a cualquier cosa.

Esta claro que aquí hubo una conjunción de intereses vehiculizados por los opositores y allí es donde aparece el duhaldismo ofreciendo sus “servicios especializados” -ya los utilizó contra Raúl Alfonsín y De la Rúa-, esta cuestión no es nueva, su naturaleza es una especie de lopezrreguismo de estos tiempos; ellos se proponen como último sostén del orden establecido en el nombre de la paz, el diálogo y el consenso. Su caballito de batalla en la campaña, era el  armisticio a los genocidas, por eso Duhalde fue el candidato del establishment.

Para Hermes Binner y su “lúcida” lectura, los saqueos en 4×4 del 19 y 20 de Diciembre fueron el resultado de “una división muy profunda entre aquellos que tienen acceso a comprar todo lo que tienen por delante y los que se dedican a delinquir en forma directa”. Sin embargo, al referirse a los ocurridos en Rosario, se le mezclaron los tantos y entró en una grave contradicción con lo que había declarado antes, lo que  no es una metáfora paradojal ciertamente: “en Rosario los asaltos tuvieron muy poco que ver con la necesidad de la gente. Tenemos relevados supermercados que fueron saqueados exclusivamente a donde estaban los electrodomésticos”. Si los saqueos no fueron producto de la necesidad como once años atrás, quiere decir que la situación mejoró y que lo del populismo, la fragmentación, las prebendas, el resentimiento consumidor y todo lo demás es sólo un cóctel indigesto cuyo único fin es negar la realidad. Eso sí, por las dudas, evitó las hipótesis conspirativas para no quedar mal con cualquier posible aliado electoral porque sabe que le será muy difícil escalar la montaña de votos que lo separan de Cristina.

A Hermes Binner ya le dicen “Duermes” Binner, porque cuando despereza alguna crítica hacia el Gobierno Nacional desconcierta a propios y extraños. Eso sí, jamás se sabe desde dónde habla ni hacia dónde apunta su desorientación. “Las políticas populistas no evitan la fragmentación social ­y sólo puede superarse promoviendo el trabajo y el estudio”. Por supuesto, en sus dubitaciones no existe reconocimiento alguno de los logros alcanzados, como el número de escuelas inauguradas desde 2003, la recuperación del empleo o las medidas de inclusión. Menos aún las groseras presiones que ejercen los grandes grupos económicos. En su adormilado pensamiento político no hay sustento, sólo bostezantes consignas superficiales e insípidas. ¿Será por eso que detrás de él se adivina el fantasma de De la Rúa?

El momo Benegas, Barrionuevo y ahora el moyanismo operan como los punteros del proyecto golpista, son los que ponen el “aparato”, a esto se le suma la izquierda tilinga, que por ceguera ideológica siempre fue funcional a los intereses de la derecha apátrida.
Se trata de una escalada desestabilizadora. No hay dudas. Para enumerar algunas cuestiones vale recordar el conflicto con las fuerzas de seguridad de la Prefectura y la Gendarmería. El tema de la fragata, en donde resultó absolutamente extraño que la misma haya recalado en Ghana. El de los fondos buitres en donde operaron cipayos locales, los cacerolazos, la huelga de Moyano y Micheli, la movilización del 19; todas estas situaciones de neto corte destituyente fueron resueltas por el gobierno nacional y las medidas de fuerza mostraron cada vez más su debilidad, por lo que la ultima opción -una especie de plan B- fue la de crear el caos, la ingobernabilidad, con la vieja consigna de “cuanto peor, mejor”.  
Estaban seguros de que al armar ciertos focos puntuales y bien aleccionados por los medios hegemónicos se iba a obtener un efecto contagio. En la medida que el gobierno no pudiera, por aplicación de la política de no represión a la protesta social controlar los primeros embates, eso produciría cierta impunidad que alentaría a grupos marginales a participar de los desmanes.

La izquierda delirante realizaría su utópico argentinazo, pero en la realidad, de tener éxito, sería la más rancia oligarquía la que terminaría tomando el poder como lo ha hecho siempre a través de la historia.

La cosa no sucedió como la planearon, aparecieron los focos, pero no se dio ni por asomo el efecto cascada que pretendían, porque el gobierno procedió de inmediato, advirtiendo a la ciudadanía que eso no se trataba de una protesta social, sino de actos de vandalismo organizados con intención destituyente, pero fundamentalmente porque las condiciones objetivas, o sea la miseria, y marginalidad que agitan no existe, simplemente porque no estamos como en el 2001 precisamente . . .

El problema es que esta gente está en un callejón sin salida. No pueden proponer nada porque el gobierno siempre va adelante con políticas activas que los dejan sin discurso. Sólo les queda salir con propuestas de derecha pero saben que con eso están perdidos. Entonces tienen que recurrir al palo en la rueda y a Clarín para que les exorbite sus cuitas . . .

No obstante, el listado completo de los logros de este año seguramente a esta altura ya no tiene dimensión ni cuantía. Pero hay un hecho que resume todo: los conspiradores seriales están cada vez más expuestos, en vivo, en directo e in vitro junto a sus cómplices y voceros en irreversible caída libre. Y también están los idiotas útiles de siempre que, por ingenuidad o desmemoria, terminan haciéndole el juego a los que quieren volver al tenebroso pasado. ¡Ojo que mucha de esa gente que uno piensa que es tilinga, si se la mira con detenimiento confirma las sospecha! No son energúmenos. Sólo sostienen frases de energúmenos por falta de reflexión fina. Y es bueno saberlo para no “avestruzar el horizonte”, como diría una amiga.

Esto no lo pasa la tele por supuesto, aunque en realidad nunca se sabe si las cosas realmente pasan, o si sólo pasan cuando la tele lo pasa . . .

Y uno que se resiste a aceptar que da lo mismo ser derecho que traidor, está seguro que al final todo va a salir bien, y si aún no ha salido bien del todo, es porque todavía no es el final.

Por eso, a todos, les deseo un prospero 2013. Con 12 meses buenísimos, 52 maravillosas semanas, 365 días bárbaros, 8760 horas a pura emoción y 525600 minutos plenamente felices!!!

SAQUEOS 2001 2012

 

¡A los que le desean la muerte, La Presidenta les augura felicidad y larga vida para que puedan seguir disfrutando cada vez más de esta hermosa realidad que entre todos se está construyendo en esta nueva Argentina!!! . . .

 

Delsio Evar Gamboa

 

 

 

 

 

Opinión de Delsio Evar Gamboa

¡Marche una de teflón para Darín! . . .

El año que feneció nos dejó una nueva categoría social: el cacerolero. Este término no hace referencia sólo a quienes se manifiestan con esos sufridos utensilios de cocina para demandar  soluciones ante cualquier problema. Si bien la palabra está relacionada con el instrumento utilizado para hacer barullo, pone el énfasis en el individuo que lo porta y lo aporrea, y en el blanco de su protesta. Y no sólo cuando ejecuta su ensordecedora e inconsistente demanda como hemos visto, sino durante todo el año. El que es cacerolero no necesita una de teflón para llamar la atención. Se lo reconoce a primera vista.

Una de las características más notorias de este personaje es la de estar absolutamente siempre en contra, aunque sin tener en claro de qué ni por qué. A la vez, achacarle todas las culpas de lo que pasa al gobierno sin reconocerle un sólo mérito. Todos son víctimas inocentes de los “caprichos” de la Primera Mandataria, ya sean buitres, cuervos, hienas, caranchos o cualquier otra especie carroñera. Para el cacerolero no hay golpistas, explotadores, evasores, especuladores, sino un gobierno que se enoja con todos por pura belicosidad. Para el fanatizado, las cosas se deben transformar por milagro, sin conflictos y a la perfección. Toda modificación del statu quo va a generar descontentos, afectados y reacciones.

Durante los años del salvaje neoliberalismo, la pobreza creciente convirtió en vulnerables a millones de ciudadanos. Pero, para los defensores del embelesamiento mediático y el Poder fáctico en las sombras, sólo era el resultado de la globalización y no un genocidio económico-social, como el que ocurre hoy en Europa. La cínica frase de Menem “estamos mal, pero vamos bien” sintetiza el espíritu de aquella época atroz. La pobreza, la desocupación, la ruina del Estado, el desguace del país, la exclusión en todas sus manifestaciones más siniestras y la infinitud de la maldad. Sin embargo las cacerolas estaban bien guardadas!!! . . .

En la polémica entrevista realizada por la revista Brando del diario La Nación, el imponderable Ricardo Darín simboliza a un cacerolero en toda su endeblez. Sólo le faltó repetir “les dan casa, comida, ropa, colegio . . . y hospital”. Después de verter vacías y agresivas generalidades  irrespetuosas -como todo cacerolero- a la figura presidencial, se victimiza hasta el éxtasis cuando alguien se atreve a formularle una réplica. El cacerolero tiene una obsesión que le aporta certeza: la desconfianza. En eso basa toda su argumentación que es de un nimiedad groseramente pueril. Sin aptitud política, ni elaboración intelectual, ni capacidad de abstracción ante la resignificación de la realidad . . .

Darín no es un argentino más, es un actor famoso que sabe muy bien que cualquier declaración suya tendrá inevitablemente estrepitu fori.  Seguramente lo traicionaron los reflejos de la época neoliberal donde un exitoso podía decir cualquier cosa que nadie se animaba a retrucarle. Pero ocurrió que la Presidenta es distinta y tiene estas cosas, esos impulsos de enviarle una carta abierta que, como no podía ser de otra manera, el dispositivo mediático y su correlato de opositores anodinos pretenden transformar en un ataque despiadado desde las más altas esferas del poder.
En realidad, de lo que se trata es de separar al artista del ciudadano. Darín es un actor pero eso no tiene nada que ver con sus opiniones a título personal. Entonces se tiene que bancar la reacción de Cristina que, en su cálida pero contundente réplica, no exenta de respetuosidad, ironía, humor, sutilezas y gran manejo de la expresión porque tanto sus notas como sus discursos nunca son de ocasión ni de catálogo y siempre dejan huella en quienes las leen o escuchan, aunque haya algunos que no entienden o no quieren entender como en este caso, donde sin dejar de elogiarlo, y de manera muy cordial y precisa, pone las cosas en su lugar cuando, por ejemplo, le dice que ningún político ha sido tan investigado con tanta saña como ella y su extinto marido.

Lo que traiciona a Darín es ese berretín de quedar bien con Dios y con el Diablo, ese “neutralismo”, esa búsqueda del empate opinativo. En momentos donde hay una oposición que con tal de hacer fracasar al gobierno se pone del lado de los kelpers, de los fondos buitres y de todo el que ataque a la Argentina, donde pujan dos modelos de país diametralmente opuestos:  el que hace diez años nos mandó al infierno, y el otro que nos sacó. Quien no entienda esto no entiende nada. Las cartas están echadas y ya no hay “juego chico”. Evita hizo la primera con el ancho de bastos; Néstor puso el 7 bravo y Cristina tiene el as de espadas. En la política como en el truco es así . . . y ganan los que han sabido obtener más porotos- Los que como Darín tienen mucho cartel son los que deben entenderlo si no quieren quedar pedaleando en el aire. No basta con ser un tipo fachero, piola y divertido.

Por eso las declaraciones del laureado actor están muy lejos de considerarse objetivas. Sus dichos en esa entrevista se basan en argumentos propios del libreto de la derecha más ortodoxa.  “Desde afuera se ve que estamos en el fondo del mar. Yo quiero que se llame a una reconciliación”.  Eso es propio de los titulares y editoriales de los medios monopólicos. Si estamos en el fondo del mar, ¿dónde estábamos en 2001?. ¿Será un síntoma de alzheimer?

Conceptos inconsistentes y desconcertantes. Detrás del abuso de las expresiones de tono coloquial, hay un ninguneo hacia toda forma de convivencia democrática. “No se nos permite pensar fuera de lo establecido. Te dicen lo que tenés que pensar y en qué dirección, y si no estás de acuerdo, sos un hijo de puta”.  En primer lugar, ni el régimen más totalitario ha logrado jamás conocer y menos aún controlar el pensamiento de los ciudadanos sometidos. Por lo tanto, eso de “no se nos permite pensar” no resiste el menor análisis y no es más que una repetición de las falacias que recitan a diario los loros mediáticos. En segundo lugar, nadie le dice a nadie lo que tiene que pensar. Compartir ideas con los que fueron cómplices, beneficiarios y apologistas de la dictadura y que aún lo siguen siendo, no es el mejor camino al consenso y la confraternidad.

“Porque es tan loco plantear ciertas actitudes intempestivas y anacrónicas como creer que porque te votó el 54%, te la mandé a guardar, bancátela, y te la tenés que fumar”.  Curiosa manera de definir la legitimidad que otorga la soberanía popular a un proyecto que ha demostrado ser exitoso. Su sobreactuada neutralidad tiene patas cortas: “a mí me preocupa esto de que tenés que ser de uno o de otro. No tener derecho a tener una posición diferente”. Aquí no hay teléfono descompuesto -la excusa a la que echó mano después- ni nada por el estilo, sino un alineamiento indisimulable con la manipulación multimedial. Que se quede tranquilo, nadie va a obligarlo a nada. Ni siquiera a respetar a una indiscutible mayoría que se identificó con una propuesta que transformó como nunca nuestro presente y augura un futuro mucho mejor.

Presidentes hubo con muchísima fortuna de dudosa procedencia que se robaron todo y encima devastaron al país. Pero el actor nunca hablo de eso. Ahora le preocupa “el crecimiento patrimonial de los Kirchner”, que fue declarado y está a la vista de todos. Cuando dice “somos un país niño: necesitamos un papá. Necesitamos a alguien que nos diga cómo se tienen que hacer las cosas” aparece la agenda neoliberal: la no intromisión del Estado en la economía. Tal vez, para alguien que ha sido mimado por el éxito desde muy joven, resulta inconveniente un Estado regulador. Un Estado que no es un papá, sino un garante de las relaciones en beneficio de los más vulnerables; un impulsor del desarrollo con inclusión; un escudo para los abusos de los poderosos.  Quizá el país adulto que propone el destacado artista sea el de la ley de la selvadonde el más grande se come al más chico, y que tanta ruina nos trajo. Por eso no hay memoria en los conceptos de Darín. Da la impresión de que el galán cinematográfico miró los créditos donde aparece y no la película completa de la Argentina actual.

La lógica, la honestidad y un mínimo rigor intelectual son una carga insoportable para quien está acostumbrado a hablar sin fundamento a la espera del aplauso. En el fondo para él, como para todos los cacerolos, el derecho a réplica del otro es sólo “dictadura”. En Argentina cualquiera con acceso a la impunidad de un micrófono opina sobre lo que sea como si tuviera autoridad y lo peor es que mucha gente le cree.

La impecable respuesta de Cristina no es sólo a Darín, que actuó como un comedido a la bartola, sino a ese segmento hostil de la sociedad para que se despoje de falsos prejuicios y enfermiza envidia. La carta de Cristina fue digna, serena, afectuosa y mesurada.

A la Presidenta le pueden gritar las injurias más feroces, pero claro, debe poner la otra mejilla, guardar silencio, no tiene que contestar porque si lo hace es como que intimida, vio!.

Nada le impide a Darín, ni a nadie decir lo que se le antoja. Lo que no se puede evitar es que le contesten y lo dejen frente a su propia y desnuda insensatez. Justamente él, que con una historia de coches con franquicias para discapacitados, tiene un pasado que no lo habilita precisamente para arrojar la primera piedra . . .

darin cfk

 

 

 

Anuncios

Juan Martín Fresneda: Cuando el hijo es el padre del hombre

Por: Jorge Giles
Ayer alumbró el futuro.

Estaba allí, en la mirada de los pibes que en el Congreso se emocionaban con Cristina hablando de Néstor, de la vida, de la victoria después de las derrotas.

Me acordé de Carlos Fuentes, el escritor latinoamericano fallecido ayer, que supo escribir palabras tan bellas y profundas como estas: “Hay que llegar a saber que los hijos, vivos o muertos, felices o desdichados, activos o pasivos, tienen lo que el padre no tiene. Son más que el padre y más que ellos mismos. Nuestros hijos son los fantasmas de nuestra descendencia. El hijo es el padre del hombre”.

No se porqué este último renglón me llevó, como un caminito luminoso en medio de la nostalgia, hasta esos pibes que ayer acompañaron a la Presidenta y hasta Martín Fresneda, el nuevo Secretario de Derechos Humanos de la Nación que asumió ayer.

El hijo es el padre del hombre.

Martín es uno de los fundadores de la agrupación Hijos y su padre, Tomás Fresneda, fue uno de los abogados desaparecidos en aquellos días trágicos de julio de 1977 conocidos como La Noche de las Corbatas junto a otros colegas y a su esposa, María de las Mercedes Argañaraz.

Mientras camino cada vez más lento sobre las hojas que caen en este otoño, se me ocurre que estos datos nos llevan irremediablemente hasta ese dolor inconcluso que acuna en su alma este pueblo que somos.

Sin embargo, después de los 30 mil desaparecidos y los crímenes cometidos por la dictadura cívico-militar, no podríamos decir ni pensar lo mismo que esta otra frase del escritor que perdimos ayer: “La muerte espera al más valiente, al más rico, al más bello. Pero los iguala al más cobarde, al más pobre, al más feo, no en el simple hecho de morir, ni siquiera en la conciencia de la muerte, sino en la ignorancia de la muerte. Sabemos que un día vendrá, pero nunca sabemos lo que es”.

En el país del terrorismo de Estado y en el país de la exclusión, no todos morían con la misma igualdad de oportunidades.

Seguramente Tomás, María, Norberto Centeno, los hijos de Hebe, de Nora, de Taty, de Estela, los padres de Juan y de Horacio, sólo querían vivir en un país de justicia y pan, de justicia y juguetes, de justicia y canciones, de justicia y amor.

Lo cierto es que Martín, hijo de Tomás, abogado en la causa contra Videla, Menéndez y otros genocidas, militante de Hijos, es decir de la memoria, cubrirá el vacío que dejó Duhalde con su muerte y así, la Argentina da una vuelta completa sobre el reloj de su historia.Esta asunción lo confirma.

Es la Argentina que ayer en el Congreso inauguró un Salón para esa Juventud que enarbola orgullosa la sentencia implacable de Néstor Kirchner: “Cambio es el nombre del futuro”.

Varios diarios Argentinos e incluso la Presidente Cristina Kirchner en el acto de esta tarde de promulgación de la Ley de Expropiación de YPF se hicieron eco del articulo del Premio Nobel de Economía en el año 2008 Paul Krugman del 3 de Mayo en el The New York Times.
Violencia es Mentir  va mas allá y les trae a ustedes el articulo firmado por Matthew Yglesias sobre el estado de situación de la crisis en España y Grecia y la comparación del camino exitoso tomado por Argentina al cual hace referencia Krugman en su articulo.
Esperamos que este aporte les sirva para tener una propia mirada sobre lo que esta pasando en Argentina y el mundo.  

El Euro está matando el sur de Europa

Por 

Lo que España (y Portugal, y Grecia, etc) podrían aprender de forma predeterminada el éxito de la Argentina y la devaluación.

España se encuentra en una crisis económica completa. Su tasa de desempleo del 24,4 por ciento es más alta que la tasa de desempleo en los EE.UU. durante la peor parte de la Gran Depresión. Y no hay trato española Nueva vuelta de la esquina esperando para cambiar las cosas. El prolongado período de desempleo masivo se va a degradar la capacidad de los trabajadores y evitar que los jóvenes adquieren habilidades. Los españoles más capaces y audaces que emigrar al extranjero, y las empresas españolas (racional) no invierten en la mejora de la productividad de sus trabajadores. Este sombrío panorama hará que los inversores más reacios a euros de préstamo para el gobierno español, lo que forzará a más rondas de aumentos de impuestos y los recortes presupuestarios, lo que más le aplastan la economía española. Un país que estaba en auge hace unos años ahora parece condenada al fracaso.

Pero tal vez hay una salida, una sugerida por la experiencia reciente de Argentina, una nación que está actualmente disfrutando de pleno empleo .

España y Argentina se enfrentaban a problemas similares en esencia. Ambas surgieron de la dictadura con la reputación de clima agradable, buena comida, gente divertida, mala gestión macroeconómica y la baja productividad. Y después de un poco tambaleante, ambos dieron con una solución similar: externalización de la gestión macroeconómica.

La estrategia de Argentina era un tipo de cambio fijo , un firme compromiso consagrado en la ley que los pesos argentinos siempre sería intercambiable a una tasa fija con dólares americanos. La estrategia de España era unirse al euro, técnicamente un proyecto conjunto de todos los países miembros, pero entiende universalmente como una forma para países como España e Italia y Portugal para inscribirse para el alemán-el estilo de gestión macroeconómica. Para subrayar el punto, el Banco Central Europeo se encuentra en Frankfurt, sede del Bundesbank alemán, en lugar de en la capital de la Unión Europea de Bruselas.

En ambos países ha funcionado. Nada sobre el tipo de cambio fijo en Argentina o en la unión monetaria en España cambió la estructura básica de la economía medianamente bien del país. Sus bases industriales todavía eran de segunda categoría, sus sectores de servicios ineficientes. Sin embargo, la estabilidad monetaria básica más un buen clima y una cultura europea accesible puede ir una manera larga. Las uniones monetarias provocó auges de la inversión, el capital extranjero se vierte en el, al fomento del empleo y los salarios. ¡Tres hurras por la estabilidad.

Pero cuando la economía mundial con un obstáculo en el año 2001, surgieron problemas para la Argentina. No relacionadas riesgos ocultos fueron revelados en el resto del paisaje de inversión global y en todas partes la gente se puso nerviosa. El capital extranjero comenzaron a abandonar la Argentina, la reducción de la inversión, el empleo y los ingresos. Esto a su vez reducido drásticamente los ingresos del gobierno argentino de impuestos y condujo a las convocatorias de consolidación presupuestaria fuerte.Subas de los impuestos y recortes de gastos, sin embargo, debilitó aún más la demanda interna de Argentina y ha exacerbado la crisis social. En diciembre de 2001, las cosas llegaron a un punto. El FMI se negó a liberar previamente acordados fondos de rescate, argumentando que la Argentina se welshing sus compromisos fiscales. Los manifestantes y los alborotadores lanzaron a las calles. El partido del presidente Fernando de la Rúa recibió una paliza en las urnas. Argentina dejó de pagar su deuda externa, se rompió el vínculo rígido entre el peso y el dólar, y se volvió a aplicar una política monetaria independiente.

Flash-forward de 10 años, y se puede ver un montón de lecciones de precaución en la experiencia de default argentino. Separados de los mercados financieros internacionales, el gobierno no tenía más remedio que vivir dentro de sus posibilidades. Con el valor de la moneda se desplomó, los hogares de la Argentina no tuvo más remedio que alejarse de la importación de cosas que el gasto en bienes de producción local o servicios. Los extranjeros repente se encontró material argentino barato, por lo que las exportaciones y el turismo se dispararon. Así es como la austeridad se supone que funciona. Su sociedad consume menos, pero produce más.

Default y la devaluación eran apenas una de las partes. Se destruyó el sistema bancario del país y acabó con los ahorros de muchos argentinos. Pero lo hizo el trabajo. Argentina ha crecido rápidamente en los años siguientes y su tasa de desempleo ha disminuido de manera constante a un 6,7 por ciento, una tasa que envidiar a los Estados Unidos.

Eso no es una panacea. El abandono de la paridad con el dólar ha cimentado la reputación de Argentina como un mal lugar para invertir su dinero. Los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner han aplicado una serie de políticas energéticas dudosas , y emiten un fuerte aire de amiguismo dinástica. Para todos nuestros problemas, Estados Unidos es mucho más rica y goza de instituciones mucho mejor que la Argentina y no hay sustituto para las buenas instituciones.

Entonces, ¿cuál es la lección para España? Montándose sobre el dólar en última instancia, no la Argentina, debido a paridad fija con el dólar de repente no convertir a Argentina en los Estados Unidos. Del mismo modo, la adopción de políticas macroeconómicas realizadas en Frankfurt y Berlín no da fundamentos España de Alemania, que sólo sillas de montar en España con las políticas que se diseñan para Alemania. Una unión monetaria no es lo mismo que un tipo de cambio fijo, y desenrollar el euro causaría aún más a corto plazo el caos de la morosidad de la Argentina. Sin embargo, un país económicamente soberana al menos tiene la oportunidad de hacer las cosas bien, mientras que un país encadenado a las políticas macroeconómicas de otra nación es, básicamente, que dejan la esperanza de la caridad. Si los funcionarios en España y en otros lugares no están considerando la posibilidad de dejar la zona del euro, que deberían ser.

Banderas históricas y sintonía fina


Por Mario Wainfeld

El proyecto de ley que se anunció ayer al mediodía, que ya entró al Congreso, establece la “Soberanía hidrocarburífera de la República Argentina” y define como de interés público, entre otros objetivos, el autoabastecimiento energético. O sea, va más allá de su aspecto más resonante y candente: la expropiación del 51 por ciento de las acciones de Repsol y la inmediata intervención de la empresa. Ciñéndose exclusivamente a ese primer paso, se trata de una de las medidas más ambiciosas y fundacionales de los gobiernos kirchneristas.

Por su rango, ambición y contenido simbólico se la puede emparentar con decisiones previas de los presidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner: la negociación de la deuda externa, el desendeudamiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la reestatización del sistema jubilatorio.

Todos esos precedentes fueron tomados al vaivén de las necesidades, criticados acerbamente desde el establishment económico, implicaron riesgos enormes. Hoy día son vigas de estructura de un proyecto que lleva casi nueve años, de impar sustentabilidad económica y gobernabilidad política. Le valieron al Frente para la Victoria (FpV) un record de vigencia de su legitimidad política. Las referencias dan cuenta de la congruencia de la movida aunque no garantizan su resultado, que dependerá de múltiples avatares, en especial del desempeño estatal en la nueva epopeya.

En términos de identidad político-ideológica, la decisión consolida el frente interno del kirchnerismo, se enarbola una clásica bandera nacional y popular. Sin ir más lejos, la CGT conducida por Hugo Moyano y la CTA de Hugo Yasky ya adhirieron con fervor.

En su discurso de casi una hora, la presidenta Cristina se permitió digresiones sobre la Cumbre de Cartagena de Indias, la interpretación de su encuentro con su par norteamericano Barack Obama y hasta el sideral precio de la yerba mate. Como es (su) regla, dedicó párrafos críticos a los medios dominantes y a un buen sector del empresariado local. Esas alusiones forman parte de la crónica picante de estas semanas. Posiblemente se olviden en meses o en años. Quién le dice, en semanas. La trascendencia histórica de la ley irá mucho más allá.

***

Dentro de la ley: La norma encuadra perfectamente en la legalidad vigente. La Constitución Nacional, bastante liberal en lo económico, prescribe en los dos primeros párrafos del artículo 14: “La propiedad es inviolable y ningún habitante de la nación puede ser privado de ella sino en virtud de sentencia fundada en ley. La expropiación por causa de utilidad pública debe ser calificada por ley y previamente indemnizada”. El derecho de propiedad, pues, no es absoluto. La expropiación es uno de los modos, regulados, de limitarlo. El proyecto de ley determina el interés público, fija metas e incluye la indemnización. La norma aplicable es una ley de expropiación relativamente reciente.

El Senado debe ser la Cámara iniciadora porque hay comprometidos intereses de las provincias, representadas en paridad en ese cuerpo.

Las críticas a la acción emprendida pueden versar sobre múltiples aspectos, no por desprolijidades o vulneraciones legales, aunque se vocifere el sambenito de la “seguridad jurídica”.

***

Nación y Provincias: El 51 por ciento que pasará a propiedad estatal argentina se repartirá entre el Estado nacional y las provincias petroleras. Las 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires serán parte del Consejo Federal de Hidrocarburos a formarse. Para que la mayoría nacional valga (en la empresa y en el organismo de gestión) deberá haber acuerdo entre Nación y provincias. Ese es el contexto estratégico en que funcionará el nuevo diagrama.

En el corto plazo, aunque nada diga la norma ni haya habido menciones en el discurso, deberá atenderse a las necesidades inminentes de las provincias petroleras, que atraviesan en promedio una desafiante coyuntura financiera. Es de cajón que no podrán (no aceptarán) quedar en condiciones inferiores a las que les aseguraba el statu quo previo. Ese aspecto, central en el corto plazo, formó parte de las conversaciones entre funcionarios de Nación (incluida a veces la misma Presidenta) y gobernadores. El nivel de consenso se medirá en el Senado y en las respuestas de los mandatarios provinciales.

***

España en llamas: En un mundo interconectado, los acontecimientos se comparten en “tiempo real”. Las acciones de Repsol se desmoronaron en Wall Street y en la Bolsa de Buenos Aires. Son datos significativos, que conviene matizar. Mucho de timba y de reflejos especulativos hay en esos vaivenes.

Más determinante fue la reacción en España, que aunó al oficialista Partido Popular, al opositor Partido Socialista Español, a la Corona y a los medios locales. Los dos candidatos que compitieron en elecciones generales recientes, el presidente Mariano Rajoy y su derrotado-goleado Alfredo Pérez Rubalcaba, unificaron sus voces y presencias.

La conmoción y la unidad son lógicas. Repsol es la máxima multinacional española. Los antagonismos ceden a principios comunes, tal como pasa en comunidades afiatadas, donde los cipayos no existen o son una rareza. En otros pagos, las proporciones son diferentes.

El proyecto buscó centrarse en las acciones de peninsulares preservando en general la propiedad de propietarios de otras nacionalidades. Pero hay intereses generales de la Unión Europea (UE) en jaque, en medio de una asfixiante crisis económica y financiera. España es uno de los eslabones débiles de una cadena que se muestra frágil, aspirará (y, todo lo indica, obtendrá) la solidaridad de los socios mayoritarios de la UE.

El precio de la expropiación, a fijarse por un Tribunal de Tasación en juicio, será un leit motiv de los próximos meses. En teoría, no está cerrada la hipótesis de un acuerdo, en la práctica suena imposible. O casi, siendo muy cautos.

***

Los medios y el Duce: Los medios on line españoles hicieron tronar el escarmiento, en consonancia con sus ediciones impresas de las últimas semanas. Los titulares, los artículos y los comentarios de los lectores adjetivaron y sustantivaron de lo lindo sobre la Argentina, el peronismo y la Presidenta, no siempre en ese orden de prelación. Cabe reconocer que los lectores españoles insultan menos que sus homólogos argentinos cuando despotrican en los grandes medios. Aunque las comparaciones tienen un repertorio similar. Juan Domingo Perón fue comparado con Mussolini. Cristina Kirchner con Fidel Castro o Hugo Chávez.

La Presidenta evocó con elogios al ex presidente radical Hipólito Yrigoyen. Quizá por ir a la raíz histórica de su anuncio, acaso un cachito para interpelar a los dirigentes actuales de la Unión Cívica Radical. Los hispanos no se la tomaron con Yrigoyen, al menos hasta donde llegó la lectura de este cronista.

La lectura de los on line del diario argentino La Nación y el español El País mostraron un mismo error mientras comenzaba el discurso de Cristina Kirchner: anunciaron la expropiación del ciento por ciento de Repsol. La metida de pata pudo derivar de la alusión a un 51 por ciento nacional y un 49 provincial de la parte expropiada. El cronista, que es poco conspirativo y piensa que el error acecha a la tarea periodística, cree que pudo ser una coincidencia. Lectores más suspicaces (o sutiles) pueden imaginar afinidades ideológicas o cosas así.

***

Miradas en Palacio: La Presidenta designó al ministro Julio De Vido como interventor transitorio en YPF, mediante Decreto de Necesidad y Urgencia. El hombre asumió en cuestión de horas. Es de manual impedir que una empresa con pésimas credenciales y tradición vaciadora quede con manos libres mientras se sustancia la expropiación.

Cristina Kirchner también mentó, encomiásticamente, al viceministro de Economía, Axel Kicillof, una figura ascendente que deberá laborar codo con codo junto a De Vido en esta gestión.

Guillermo Moreno fue otro funcionario aludido, parte en broma, parte para interpelar a las empresas que envasan y procesan yerba.

Las menciones serán objeto de análisis por los estudiosos de Palacio.

***

Entrega, pergaminos y sintonía fina: A los que hablen de aventurerismo habrá que recordarles que Repsol es una empresa de un país no petrolero con cero experticia previa en la materia. Y que la participación estatal en las grandes petroleras es regla dominante en casi todo el mundo.

La entrega de YPF fue una de las mayores defecciones del peronismo en su etapa menemista. La misma fuerza, en su etapa kirchnerista, va por revertir el desaguisado. La discusión sobre el justicialismo siempre está en el tapete, hoy no es el día.

Destruir es más sencillo que reconstruir. Laburar para intereses minoritarios más fácil que consagrarse a los mayoritarios. La propuesta oficial conmueve los corazones de militantes y ciudadanos afines a su pensamiento. Pero las banderas correctas no bastan para sostener consensos sociales por largo tiempo. La dimensión gruesa está y es saludable. Las mayorías ciudadanas, sin usar esa jerga, se alinearán según funcione la sintonía fina. Esto es, la gestión estatal, los resultados, el equilibrio entre los importantes costos económicos inmediatos de la movida y los que exijan otros objetivos irrenunciables e impostergables del Gobierno.

El cambio de rumbo elegido es el mejor dentro de lo disponible. La enorme audacia, pura matriz K. Los frutos, como todo en esta vida, se irán viendo con el tiempo. Cuesta imaginar, hasta siendo muy fantasioso, que sean peores que los de Repsol, una empresa que nunca debió tener los privilegios y la patente de corso que usufructuó.

mwainfeld@pagina12.com.ar