Por Corriente Lealtad Atilio Lopez                              

                                                                                             

                  Curiosamente, cuando todo el país ha sido testigo de la deleznable traición de Cobos; los peronistas una vez más celebramos el día de la Lealtad y ratificamos en esta fecha histórica, nuestro compromiso indestructible con la causa por los desposeídos y humildes de esta tierra. Pero ¿Qué significa ser leal? ¿Cuál es el valor de la lealtad? Si revisamos las poderosas imágenes de aquel 17 de octubre de 1945, encontraremos las respuestas. Un pueblo unido que sale a las calles para reivindicar su protagonismo en la historia, para sostener un liderazgo que interpretaba las necesidades y demandas populares. Una multitud, que aún sin reconocerse en una identidad políticamente definida, sabía que era imperioso expresarse, visibilizarse en el conjunto de su presencia indiscutible. Era el subsuelo de la patria sublevada, que le recordaba a las minorías opresoras, que la historia comenzaba a cambiar y que los trabajadores forjarían un destino mejor. Basta recordar algunos hechos producidos, para comprender como los sectores oligárquicos advirtieron un peligro, en ese nuevo orden social que se estaba gestado e irrumpía con una fuerza luminosa, inaudita hasta ese momento. Desde la modesta Secretaría de Trabajo y Previsión, se sancionó el Decreto 33.302/43 extendiendo la indemnización por despido a todos los trabajadores; más de dos millones de personas fueron beneficiados con la jubilación; se sancionó el Estatuto del Peón de Campo y el Estatuto del Periodista; se crea el Hospital Policlínico para trabajadores ferroviarios; se crearon las Escuelas Técnicas dirigidas a obreros; en 1944 se firmaron 123 convenios colectivos que alcanzaron a más de 1.400.000 obreros y empleados y en 1945 otros 347 para 2.186.868 trabajadores. Estas cifras ilustran el nuevo País que se proponía. Una Argentina libre, justa y soberana. Perón, encarnaba el personaje maldito para la oligarquía vacuna y los medios de comunicación, igual que ahora, eran funcionales a los grandes poderes económicos; por ejemplo, el diario Crítica, cuando es encarcelado el General, anuncia con grandes titulares: “Perón ya no constituye un peligro para el país”. Igual que ayer, el pueblo sabe, intuye, percibe cuando es manipulado por la desinformación y en aquella épica jornada, salió a desmentir a todos los agoreros, hipócritas, mendaces y explotadores que mentira tras mentira quisieron disfrazarse; y fue aquella multitud enardecida que nos dejó la mejor lección de la historia argentina: Cuando el pueblo está unido y sabe lo que quiere; su fuerza es incontenible. Por ello la lealtad constituye un valor fundamental del Movimiento, y cuando se comprende íntimamente ese sentimiento, dejamos de ser pobres criaturas aisladas, para sumarnos en una potencia colectiva capaz de reinventar la historia. Si el peronismo tiene vigencia a más de medio siglo, es porque ha sabido atesorar ese sentimiento, como el preciado legado, en el cual renovamos nuestra fuerza y nuestra convicción, para seguir transformando el país.

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17 de octubre de 1945

El 17 de octubre de 1945, cientos de miles, algunos cuentan millones, de trabajadores, fueron a la Plaza de Mayo a exigir la libertad de Perón, preso por el gobierno militar del que había formado parte; y la obtuvieron. Nada sería igual en la Argentina posterior a ese día.

-En esa mañana del 17 de octubre vino a verme un dirigente de Lanús, Pedro Arnaldi, obrero de la construcción, artesano especialista en chimeneas de casas-habitación. Serían las 9 y 30 de la mañana. Entra y me dice:
– Doctor, nos venimos todos al centro.
 – ¿Quiénes?
-Nosotros, todos, los obreros, los bolicheros, la gente del barrio, los maestros de escuela, todo el barrio se viene al centro. Porque ya no hay más radicales, no hay más conservadores, no hay más socialistas. Hay peronistas. La gente está con Perón y no hay más remedio. O Perón o la oligarquía ¿Qué hago, doctor?-
 -Le dije…-
-¡Agarrá la bandera y ponete al frente…!
Así empezó esa marcha increíble, gente que vino desde La Plata, columnas que venían a pie, desdé todos los ángulos…
Pedro Arnaldi, que movía treinta votos en Gerli, pasó el Puente Pueyrredón con su bandera al frente de diez mil almas…”
(El recuerdo de Arturo Jauretche)

 

La gente iba hasta en los
 techos de los tranvías

 

“Me llegó desde el Oeste un rumor como de multitudes que avanzaban gritando y cantando por la calle Rivadavia donde yo vivía; el rumor fue creciendo y agigantándose, hasta que reconocí primero la música de una canción popular y en seguida, su letra:Yo te daré / te daré, patria hermosa / te daré una cosa / una cosa que empieza con P / Perooooón. Y aquel “Perón” resonaba periódicamente como un cañonazo.
“Me vestí apresuradamente, bajé a la calle y me uní a la multitud que avanzaba rumbo hacia la Plaza de Mayo. Vi, reconocí y amé a los miles de rostros que la integraban: no había rencor en ellos, sino la alegría de salir a la visibilidad en reclamo de su líder. Era la Argentina invisible que algunos habían anunciado literariamente, sin conocer ni amar a sus millones de caras concretas y que no bien la conocieron, les dieron la espalda”.

 

“Desde aquellas horas, me hice peronista”.

(El recuerdo de Leopoldo Marechal)

 Acto del Día de la Lealtad 15 de Octubre del 2010 en River

 

 

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